Jack White: no confundir la velocidad con el tocino

¿A qué demonios vendrá este titular, no? Si el concierto fue la hostia! Espectacular que decía ayer alguien en FB, lo mejor del año hasta el momento (claro, no estuvo en el Azkena viene a My Morning Jacket), o bueno, si Jack tiene el mejor directo que he visto en años, que decía otra. Frases eufóricas todas ellas pronunciadas a los pocos minutos de haber terminado el ruidoso, corto, altivo y celebrado show de uno de los músicos con más pedigrí entre prensa cool y público rockero-moderno, un músico que ha sacado un espléndido disco y cuyo traslado al directo dejó sensaciones ambiguas, aunque por supuesto solo a un servidor, claro. El resto salió encantado…

…como encantado estaba todo el mundo, especialmente las encantadas (por los chillidos), cuando con media hora de retraso salió al escenario secundado por seis mujeres que formaban esa noche su banda de acompañamiento. Porque son eso, de acompañamiento. La estrella, indiscutiblemente, es él. Para si mismo, que por algo me lo he currado y la gente me viene  a ver a mi debe pensar el colega. Y para todos, por supuesto. Con una preciosa disposición escénica formando un semi-circulo con el susodicho señor Blanco en el medio, el musico que ha rescatado del semi-olvido a joyas de la mjusica americana como Loretta Lynn y Wanda Jackson dejó de entrada bién claro de qué iba a ir aquello. O sea, rock-blues revisitado, tamizado y actualizado y, por supuesto, a todo volumen. Cuanto más alto, mejor. No en plan Lemmy, pero casi. Y eso que no le hacía falta alguna, con lo cual aquello acabó derivando en una especie de orgia sónica muy poco necesaria, inadecuada de hecho ya que todos los matices se acababan perdiendo y hasta varios instrumentos se acoplaban mientras el respetable aplaudía a rabiar. Con su fantástico”Blunderbuss” como esqueleto del show cayeron por supuesto unos cuantos temas de White Stripes, banda con la que servidor nunca llegó a intimar, mientras él se iba a acercando a su elenco de chicas para (se supone) darles un pellizo mínimo de protagonismo de vez en cuando. El divo permitió, eso sí, que en UNA ocasión la preciosa corista que llevaba (cuyo nombre desconocemos, como el del resto de sus compañeras, ya que el señor Blanco no se dignó a presentarlas…) ocupara junto a él el centro del escenario cantando a duo una de las piezas del show…sin bajar el micro, con lo cual la pobre chica, espléndida en todos los sentidos, tenia que ponerse de puntillas para llegar al micro. Esa disposición, insisto, preciosa, tenia además un punto de divo alucinante en plan “de aquí no se mueve nadie, solo yo, todo para mi”, no sea que la gente se distraiga. El show tuvo grandes momentos, justo es reconocerlo, él es muy carismático y tiene clase a raudales, le sobra de hecho, y fue una verdadera lástima que el sonido no acompañara, cosa de hecho nada extraña tratándose de Razzmatazz. La gente incluso decía que ayer sonó bién, con lo cual será que servidor se ha vuelto aún más tiquis-miquis de lo que ya era y no se conforma con que suene bastante bién. ¿No he pagado 39 euracos? Pues si el sonido no es bueno me quejo, ya que ello acaba derivando en que no disfrute del bolo como la ocasión merecía.

El primr tercio fue de lo mejorcito de la noche. Aún no estaba saturado con el volumen y el show transcurría con agilidad, las chicas sonaban muy compactas, con todo en su sitio (las malas lenguas dicen que la banda “de chicos” suena mejor, pero bueno, eso no lo podemos asegurar…), la vocalista se lucía pese a que su voz no llegaba clara del todo y había, en general, un clima de euforia que convenientemente rebajado se podria traducir en que realmente se estaba viendo un buen espectáculo…sonido aparte. Luego entramos en un mini set de cuatro piezas “tranquilas” que, a diferencia del disco (donde son de largo lo mejor del trabajo), no llegaron a transmitir ni la emoción ni la intensidad que emana de su escucha. Y como prueba definitiva de ello tenemos el ejemplo de “Hip poor boy”, una emocionante pieza que en el Razz quedó como difuminada entre el run-run de todos aquellos que no saben estarse calladitos y una PA que estaba como extrañada ante la falta de tralla. Así que mejor volver a los temas “zeppelin-style”, que los habia habido al principio y que hicieron acto de presencia de nuevo evidenciando que la deuda del señor Blanco con el gigante británico es amplia como el lago Titicaca. También se vió que gran parte del público congregado estallaba de placer ante la menor distorsión que salía de la guitarra del amigo Jack, o sea, poco acostumbrados estaban a conciertos rockeros de verdad. Y no es que el de Jack White no lo fuera, al contrario, lo fue en toda su expresión, en sus partes buenas (espléndidos temas, gran puesta en escena, dominio absoluto del escenario y del público) y en sus partes malas (saturar el sonido de la sala, una banda muy impactante visualmente pero poco resolutiva, con una entrega un poco impostada), y con un final absolutamente inapelable (Seven nation army) que no dejaba dudas: el show fue un absoluto triunfo del señor Blanco. Otra cosa es que entre la sala y el técnico de sonido jodieran la marrana y el soundman confundiera la velocidad con el tocino. Y bueno, estuvo muy bién, vale, pero ni histórico, ni increíble ni mucho menos el mejor directo que ha pasado por Barcelona en los últimos años.

~ per picanyol a 03/09/2012.

Una resposta to “Jack White: no confundir la velocidad con el tocino”

  1. Fue increible! Espectacular!!!! jajaja y lo mejor que he visto en años. Para rematar con un poco de machismo yo creo que en Madrid estuvo mejor porque toco con la banda masculina!!!

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s

 
%d bloggers like this: